La piramide de Santa Cecilia Acatitlan, uno de los
principales vestigios prehispánicos que existen en el
municipio de Tlalnepantla, se convirtió en el mural de un
grupo de graffiteros, que causaron severos daños en la
estructura del recinto construido hace más de 500 años.
“Ya no le tienen respeto a nada. Deberían ir a pintarrajear
su casa, a ver si es tan divertido para su familia ver las
gracias de sus hijos”, señaló Francisco Hernández,
habitante de la colonia, quien aseguró expresar la molestia
de cientos de vecinos.
De acuerdo a “Don Paco”, como es conocido por sus
amistades, la pirámide fue ‘adornada’ por los vándalos
desde el pasado mes de diciembre, y unas semanas después,
fue cerrada al público por trabajadores del Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Actualmente, los mismos especialistas realizan los estudios
necesarios para restauración de la construcción considerada
como uno de los mejores ejemplos de edificios religiosos de
los mexicas.
Los actos de vandalismo también empiezan a alcanza a la
Parroquia de Santa Cecilia, ubicada al frente de la
pirámide, que no cuenta con ningún tipo de vigilancia por
parte del municipio mexiquense.
“¿En dónde quedó el respeto por nuestra historia? ¿Dónde
están las autoridades para evitar que pasen cosas así? Ya
nos quedamos sin acceso a la pirámide ¿Qué más falta para
que el municipio se ponga a hacer su chamba?”, puntualizó
Francisco.
La Pirámide de Santa Cecilia, cuyo nombre original era
Acatitlan (lugar entre las cañas), estaba dedicada a
Huitzilopochtli, "Dios de la Guerra", y a Tláloc "Dios de
la Lluvia" y según leyendas de los mismos vecinos, esta
construcción se encuentra unida por túneles subterráneos
con la Pirámide de Tenayuca, ambas en Tlalnepantla. |